En todas las épocas históricas, las élites son las que construyen estructuras nacionales e imperios. Aprovechando las tendencias socioeconómicas estos grupos se adaptan y construyen mega estructuras para orientar a la política y la población a su favor.

Una vez que el imperio está en marcha y agota sus fuentes de crecimiento el incentivo pasa a ser diferente. Ahora se trata de CONSERVAR y todo el esfuerzo pasa a crear estructuras para controlar y burocratizar la sociedad. Esas estructuras garantizan a corto plazo el control en beneficio de unos pocos.

A medida que llegan nuevas generaciones éstan dan por sentado su privilegio aristocrático, empiezan a desconectar y a perder el «Zeitgeist». Cuando la tecnología avanzó y aparecieron novedades como la imprenta, las máquinas de vapor o internet, esta actitud termina resultando letal.

Cuando las élites se aíslan de la gente el sistema termina derrumbándose. Sobre sus «cascotes» aparecen élites nuevas que han sabido sintonizar con los nuevos tiempos, para tomar el testigo y repetir el ciclo.