Las finanzas no van de hacer la gente próspera, porque entonces no necesitaría su deuda y su dinero falso.

La Salud no está en el negocio de hacerte saludable, porque entonces no necesitarías sus productos.

Los Gobiernos no quieren para ti una vida libre e independiente, porque entonces no les necesitarías ni a ellos ni a sus ejércitos de funcionarios.

Los Medios no van de informar, sino de generar miedo y adicción para servir las agendas de sus dueños y anunciantes.

La Educación no es para desarrollar el potencial de los niños, sino para fabricar gente mediocre y obediente que no se haga las preguntas fundamentales.

Nadie en el sistema quiere que controles tu propia vida y tu futuro. Todos quieren que pienses y hagas exactamente lo que ellos te dicen, porque te han convencido de que es “lo que te conviene”. Aunque últimamente ya ni se molestan en argumentarlo: ahora es el “bien común” lo que manda.

Detrás de ello está la forma de esclavitud más refinada que existe. Aquella en la que los esclavos se creen libres.