Incluso las startups más exitosas no empiezan como compañías billonarias. La mayoría empiezan identificando un espacio ‘en blanco’ en el mercado y sirviendo las necesidades de una pequeña audiencia. A partir de ahí van iterando el producto y mensaje hasta que encuentran un gran fit, y empiezan a expandirse.

Empezar hiper-local es la forma más efectiva. Cuando tus usuarios están concentrados empieza por los mejor conectados. Cada vez que entres en un nuevo nicho promociónalo a los cuatro vientos: impacta a la gente y consigue engagement cuanto antes para obtener información y hacer otra iteración.

Es mejor apostar por un vertical de pocos usuarios muy saturado, con fuertes conexiones entre ellos y crecer desde ahí, que disparar a todos los desconocidos y esperar a tener una masa enorme hasta alcanzar la masa suficiente.

Muchos han empezado en nichos: Yammer lo hizo en una empresa, Facebook en Harvard, Yelp en S.Francisco, Twitter en la comunidad SXSW, Snapchat en SoCal high shools.

Las personas conectadas con intereses y objetivos comunes crean “círculos virtuosos” que pueden producir notables beneficios para cualquier empresa que atienda sus necesidades. Necesitas estos vínculos para generar los loop y de feed-back necesarios para encender ‘el fuego’.

El ultra-nicho entre públicos conectados es la primera etapa que siempre debes pasar pero cuidado: no entender un nicho y sus externalidades puede despistar. Tu ‘oportunidad de negocio’ puede ser solo una función para actores como Google.