La Guerra de Siria tiene más importancia de la que se le está dando. Para los rusos es junto con Irán uno de los pocos aliados que le quedan. Las sanciones por la crisis de Ucrania y la caída del petróleo han colocado contra las cuerdas a los rusos y eso induce un enfrentamiento claro con Occidente.

Los suníes están apoyados por los saudíes, Turquía y US. Por otro lado está Assad apoyado por Rusia. Tanto los sauditas como Turquía valoran una invasión terrestre de Siria, y US está analizando hacer lo propio. Por otro lado Rusia ya ha anunciado que considerará un acto de guerra cualquiera de esas opciones.

A Assad se le culpabiliza de todo lo malo cuando la provocación le vino sin que el se moviera. Había dictadura pero la gente vivía y no quería emigrar. Siria era un país reconocido internacionalmente y los árabes de los países del golfo pasaban el verano en Líbano y Siria. De la provocación y la intromisión de milicias armadas desde el extranjero vino la defensa y de ello se le culpabilizó. En Egipto pasó lo mismo y el Ejército no cedió y evitó que la situación en Oriente Medio fuera ahora peor.

Y si Assad hubiera sido derrocado, como lo fue Ghadafi, lo mismo. Ahora la guerra estaría en la frontera de Irán, a donde realmente se quería llegar. Porque esto de las primaveras árabes era “un gran didimulo de oeste a este” que tenía un sólo objetivo, vencer en los países de gobierno chií ( Siria el primero y luego Irak antes del asalto a Irán) por encargo del dinero suní para conseguir el objetivo de un nuevo “califa”, saudí y con la protección del “sultan” turco.