El sesgo de confirmación es la tendencia humana a buscar, interpretar y recordar información que confirma creencias previamente establecidas.

Es decir, en lugar de evolucionar tu manera de pensar en función de las nuevas evidencias, lo que haces es al revés: interpretas las evidencias de forma errónea para ajustarlas a tus creencias previas.

No es un problema puntual de grandes decisiones. Lo afecta todo: a tu salud, con quien te casas, tus emociones, tu “ideología”, tus finanzas, etc. y lo hace sin que te des cuenta.

En un mundo cada vez más complejo, en el que las relaciones no son las de causa-efecto tradicionales, el sesgo de confirmación nos hace extremadamente estúpidos.