Lo ves todo a través de un velo de asociaciones de cosas proyectadas sobre la conciencia. De alguna forma como ya lo has visto y sentido todo antes, es como ver una misma película 20 veces.

Al hacerte mayor dejas de percibir lo único, especial e irrepetible del momento actual. Si estás en un entorno más o menos hostil o estresante la mente se defiende desconectando, y empieza a vivir del pasado. Terminas percibiendo sólo a través de tus recuerdos: te aburres y quedas atrapado en la mente.

Este es el motivo por el que deberías ‘perder la cabeza’ antes de conectar verdaderamente con tus sentidos. El lugar es aquí y ahora. De ahí la importancia de las vacaciones, de cambiar de entorno.