La división más básica es en dos niveles.

Ego: conciencia individual, separada, confrontada (por ejemplo, Isha Upanishad dice: «… esta conciencia de vigilia que el Ser Mental acepta como sí mismo y que está organizada alrededor de la sensación de un yo central es el ego»). Hace posibles las instituciones y la relación técnica con el mundo.

Atman: posibilidad de trascender el ego mencionado anteriormente, y de relativizar toda identidad singular. Esta capacidad hace que el humano nunca coincida plenamente con sus acciones, de tal manera que puede crear nuevas formas de ser.

Por debajo de estos niveles habría otros como el subconsciente y por encima el super consciente. Una escala continua similar a la electromagnética, de la que solo es visible una pequeña franja en forma de colores.