En “Singularity is near” Kurweil sostiene que hacia 2046 la tecnología permitirá codificar las mentes (como si fueran programas de ordenador), y cargarlas encriptadas en ‘la nube’ para formar una conciencia única e inmortal, que controlará todo el poder de computación del planeta.  Sostiene que los baby boomer son la primera generación que se hará inmortal y que se podrá hablar con los muertos como quien habla con un software de AI.

Una derivada indeseada de algo parecido sería la guerra que plantea Hugo de Garis entre las máquinas inteligentes y la Humanidad, la “Artilect War”.

Todas estas teorías evidencian un profundo desconocimiento tanto del ser humano como de lo que realmente es la inteligencia artificial. Pero venden bien entre un público al que han mentalizado con ser una especie de plaga de termitas que devora el planeta. Y que por tanto debe ser erradicado.

La guerra de verdad que está en marcha tiene que ver con la reducción de la población, la abolición del dinero físico, la renta básica universal, la robotización distópica, el control, y el  transhumanismo. Y no es una guerra entre países o de máquinas contra personas. Es una guerra de unos pocos lunáticos contra el resto.