La energía es alimento para el sistema. De la misma forma que la comida lo es para los humanos. El sistema de deuda lo que hace es asegurar el flujo correcto de sangre a la economía. Los precios son como el sistema sensorial: te permite decidir si las condiciones permiten más deuda.

Cuando los precios de la energía son altos, todo lo demás se ve afectado: la energía es necesaria de una forma u otra en todos los pasos de la cadena de valor.

La mayor parte de la gente no entiende que todo el sistema se basa en el suministro de energía barata. Por eso le resulta fácil a los ‘estafadores climáticos’ implementar sus medidas de escasez y pobreza energéticas.

La energía cara nunca es un sustituto, por muy verde que sea, o políticamente incorrecto que sea decir esto. Que un país no disponga de energía barata no resuelve de ninguna forma sus problemas financieros. No hay forma de producir bienes y servicios competitivos con energía cara. Si los líderes dejan de lado el factor energía su único recurso es añadir más deuda, hacer crecer más los estados y proporcionar cada vez más subsidios.