El recurso más valioso del capitalismo son los idiotas. La degradación de la educación que se inició en occidente a mediados de los años sesenta del siglo pasado finalmente ha dado sus frutos, dando lugar a verdaderas multitudes de necios.

La digitalización y virtualización de los últimos años además han reforzado esas multitudes con tontos-sociópatas que no pueden adaptarse a la vida en sociedad (incluido el realizar cualquier trabajo o esfuerzo), y por esta razón se convierten en parásitos y chupadores de sangre de la sociedad o de sus propias familias.

Pero si las personas más o menos mentalmente normales socializan de alguna manera, incluso en condiciones de “trabajo remoto”, entonces esos sociópatas desarrollan un colosal complejo de inferioridad; culpan a los demás de sus males, y defienden a muerte postura del Gobierno, que cada poco tiempo les “señala” por sus terminales mediáticas a los causantes de esos males.