Igual que en un lenguaje gramatical las palabras se construyen y agrupan siguiendo determinadas reglas y ‘ligaduras’, en la realidad que nos rodea a los objetos y a su contexto les pasa lo mismo: hay patrones.

Esto abriría la puerta a utilizar una tecnología similar a la NLP en lugar de redes neuronales para interaccionar con la realidad y predecirla.