Los inversores han dejado de considerar el valor ‘utilidad’ y se están pasado al valor ‘almacén’. Compran pisos como en China para “guardar” el dinero, no para generar innovación o investigación. Lo mismo pasa con muchos otros productos: la gente piensa cada vez más en el valor de reventa de las cosas, y menos en el de utilidad. Esto es consecuencia de la abundancia de dinero fiat al 0%: no hay ningún buen depósito de valor, y todo pasa a considerarse depósito.

¿Quién quiere arriesgar el 100% de una inversión para obtener un aburrido 5% de retorno en una economía productiva, cuando puedes obtener el 200% de retorno al vender el “boleto” (pisos, acciones, etc.) al siguiente que entra a jugar?.

Si mantienes los tipos a cero o negativos durante demasiado tiempo todo el capital que habitualmente se orienta a inversiones de bajo riesgo (eg billones de euros en renta fija) se mueve buscando más rendimiento, y entra en inversiones mucho más cíclicas o arriesgadas, como la inmobiliaria. Con tipos negativos la gente invierte en ganancias sobre el capital como bolsa o inmobiliario con la esperanza de superar la rentabilidad de los bonos.

Así se forman las burbujas: un montón de dinero empieza a entrar en cosas con la esperanza de una rápida revalorización, y deja de entrar en inversiones que generan valor a largo plazo. Así se ha formado el gigantesco esquema Ponzi en el que estamos todos metidos, y que ahora no saben cómo reventar sin que todo salte por los aires.

El principal beneficio de una moneda fiat es que la nación que la emite puede “tomar prestado” de los tenedores de dicha moneda simplemente fabricando más. Este recurso para fabricar riqueza ficticia de la teoría monetaria moderna es lo que convierte al Bitcoin en objeto de todo tipo de ataques por parte del sistema, precisamente porque muchos inversores lo están utilizando como “almacén de valor”.

Para la economía post-covid los bancos centrales están trabajando en un nuevo tipo de moneda, también fiat, pero 100% electrónica: son las CBDCs. Con estas monedas electrónicas la clase parasitaria está preparando las grandes burbujas que vienen: la de los activos naturales (NACs), y la exploración espacial.