Los inversores han dejado de considerar el valor ‘utilidad’ y se están pasado al valor ‘almacén’. Compran pisos como en China para “guardar” el dinero, no para generar innovación o investigación.

Lo mismo pasa con muchos otros productos: la gente piensa cada vez más en el valor de reventa de las cosas, y menos en el de utilidad.

Esto es consecuencia de la abundancia de dinero fiat al 0%: no hay ningún buen depósito de valor, y todo pasa a considerarse depósito.

El dinero fiat propicia este comportamiento porque ¿quién quiere arriesgar el 100% de una inversión para obtener un 5% de retorno, cuando puedes obtener el 200% de retorno al vender el “boleto” al siguiente que entra a jugar?.

Así se forman las burbujas, y así se formó el gigantesco esquema Ponzi en el que estamos todos metidos.

La intención de los bancos centrales es crear una nueva moneda electrónica, también fiat para la economía post-covid.  Con ella, y una vez saqueados países, sociedades, y recursos naturales la clase parasitaria está preparando la próxima burbuja: se llama exploración espacial.