De los Verticales a las Experiencias

Vivimos en un mundo de mercados verticales ultra-competitivos. Pero el valor que pide la gente es horizontal, integrador y de resultados.

Los que inventan nuevos conceptos ‘transversales’ que derriban los verticales y es donde aparecen las experiencias.

Por ejemplo, el marketing digital se ha organizado en ‘especialidades’ verticales ultra-competitivas.

Pero en realidad la generación de valor que demandan los clientes es un proceso horizontal, de integración, y orientado a resultados: «Invierto euros y quiero clientes a cambio».

Estos son los modelos interesantes y es donde está todo por inventarse. Los verticales se están terminando, lo que quedan son las personas y sus experiencias.

Hay que llevar el marketing a las empresas, no las empresas a los diferentes servicios de marketing, como se hace ahora.