Antes: economía del tiempo. Cobras por las horas que trabajas. Aquí es donde se todavía se encuentran ancladas la mayoría de las sociedades. La globalización y la robotización se hacen para reducir o anular esa retribución horaria.

Ahora: economía de las ideas. Cobras por el uso que haces del conocimiento y las ideas nuevas que pones en marcha. La propiedad intelectual, las plataformas, etc. aprovechan las dinámicas de red para obtener rendimientos exponenciales.