Los ordenadores clásicos no pueden romper ECDSA mediante ataques de fuerza bruta. No hay energía suficiente en el Sol por ejemplo para adivinar de forma correcta una sóla de las claves.

Pero un computador cuántico (de existir) puede usar un Algoritmo Shor para reconstruir una clave privada desde una clave pública. El problema: la computación cuántica es ciencia ficción.

En torno a la mitad de las direcciones BTC se hacen públicas, ya que cuando alguien envía dinero en BTC o ETH, la clave pública de la dirección pagadora se revela, y almacena para siempre en la BC.

Por tanto en algún momento del futuro todas esas direcciones corren el riesgo de ser hackeadas mediante computación cuántica.