En artículos recientes he comentado sobre el funcionamiento de la Cadena de Bloques, el impacto en los bancos y en las instituciones basadas en la confianza.

Bitcoin es a la vez un movimiento de activismo político, una tecnología, y una moneda. En este artículo vamos revisarlo desde cada una de estas dimensiones.

BITCOIN COMO MOVIMIENTO DE ACTIVISMO POLÍTICO

En los años 50 y 60 del siglo pasado diversos visionarios como Fuller trabajaban en torno a ideas sociales basadas en la auto-organización, y la ausencia de jerarquías, inspiradas por los ecosistemas naturales.

Pero el verdadero génesis de Bitcoin está el movimiento “Criptoanarquista”, que combina aquel concepto de auto-organización con la posibilidad (por primera vez realista) de construir una verdadera Sociedad en Red. Los ciudadanos de este tipo de sociedad se organizarían a través de Internet al margen de la autoridad de cualquier Estado en su forma tradicional (es decir, ligado al concepto de territorio físico).

El Criptoanarquismo es como la versión electrónica del “Anarcocapitalismo”. Considera los impuestos directos como un robo para sostener burocracias al estilo comunista. No quieren autoridades que fabriquen moneda con criterios políticos, o que fiscalicen cada céntimo que gastas.

Bitcoin es probablemente creado por algún ingeniero o grupo de ingenieros con el alias de ‘Satoshi Nakamoto’, inmediatamente después del rescate bancario en América. Para muchos, Bitcoin y otras criptomonedas que han ido apareciendo son una respuesta de la sociedad civil a la planificación económica que hacen los bancos centrales para imponer tipos de interés, y proteger el monopolio del dinero que tienen los bancos.

La del Bitcoin, y la defensa de la privacidad frente al Estado es una bonita historia de héroes contra villanos. Es parte de la guerra de la libertad individual contra estados cada vez más intervencionistas. Y va a tener muchos episodios los próximos años.

BITCOIN COMO TECNOLOGÍA

Lo he tratado en el primer artículo de esta serie. Es interesante añadir aquí que muchos programadores están en este mundo por la tendencia que está desarrollándose (ver más abajo), y no por su dimensión político-financiera.

Se reproduce el fenómeno de hace 20 años. Entonces Internet era una ‘solución en busca de problemas’. Por eso aparecían todo tipo de inventos maravillosos pero perfectamente inútiles. Como aquellas neveras que te hacían la compra automáticamente cuando descendían tus provisiones.

Por otra parte todo lo que rodea a la Blockchain tiene un discurso técnico, plagado de acrónimos y conceptos esotéricos. Es un discurso propio de una tecnología incipiente, que apenas usa metáforas, y sólo entienden los realmente iniciados. Ha generado su propio ‘microcosmos’ de startups e inversores. Casi siempre de espaldas a las necesidades reales de la gente. Justamente como ocurrió en 2001.

Nótese que todavía no he pronunciado la palabra “Burbuja”… bueno ahora si. Lo que nos lleva a la tercera dimensión de Bitcoin y las criptomonedas: la financiera.

BITCOIN COMO MONEDA

Bitcoin es una moneda de ’emisión limitada’. Nunca habrá más de 21 millones de Bitcoins en circulación. Y en unos años se habrán terminado de ‘fabricar’ todos. Esta es una limitación impuesta por la Cadena de Bloques de Bitcoin.

La emisión limitada convierte a Bitcoin en una moneda intrínsecamente deflacionaria. Con tendencia a que la gente la atesore con el paso del tiempo, a medida que se hace relativamente más escasa. No existen experiencias económicas de algo como esto.

Por otra parte, Bitcoin permite ser fraccionado hasta la octava posición. Por ello, si su valor sigue creciendo aparecerán monedas fraccionarias relacionadas. De hecho el “Satoshi” es un cien millonésimo: la mínima fracción posible de un Bitcoin.

En estos momentos hay miles de negocios en todo el mundo que aceptan Bitcoin. Su fabricación (la llamada ‘minería’) es y será una industria mundial hasta que se alcance el número máximo de monedas fabricadas.

Pero el gran problema es la escalabilidad. Las transacciones por segundo que puede soportar la cadena de bloques de Bitcoin es muy inferior a la de cualquier tarjeta de crédito convencional. El propio diseño de la Cadena impone que se necesite energía (y por lo tanto tiempo) en generar transacciones.

Esto ya ha provocado al menos un gran cisma en la moneda (ténicamente lo denominan ‘bifurcación’). Y a fecha de hoy se está preparando otro nuevo, por lo que en breve hablaremos de 3 Bitcoin diferentes Las implicaciones de esto son tema para otro artículo.

Activismo, Tecnología y Finanzas: 3 elementos perfectamente engranados funcionando a toda máquina. En estos momentos las cripto monedas transaccionan en torno a 135.000 millones de dólares en el mundo. Esto es una cantidad increíble de dinero para un fenómeno de ‘generación espontánea’. La explicación: una buena parte de este crecimiento no está respaldado por transacciones comerciales reales, sino especulativas.

Estas magnitudes ya no pasan desapercibidas a los estados. Por todos los medios se tratará de impedir que miles de millones de euros se muevan a diario a través de las fronteras de forma descontrolada. De hecho los recientes cierres de casas de cambio electrónico en China y otros países van por esa línea, aunque el propio sistema Bitcoin ya está evolucionando para ‘defenderse’ de eso.

La burbuja que se está formando, y la previsible evolución hacia una guerra declarada “estados vs criptomonedas” lo dejamos para el próximo artículo.