Las monedas con valor intrínseco son una antigualla del pasado. El dinero debería tener un suministro como el de cualquier commodity.

Lo que no es tolerable es que (al igual que ocurre con las commodities) ese suministro primario lo acaparen y se beneficien de él unos pocos, como ocurre ahora mismo. Y esto también ocurre con el Bitcoin, ya que los mineros cuentan con ventajas de capital inducidas por el ‘viejo mundo’.

China por ejemplo cuenta con el 71% de la capacidad de minado de Bitcoin en el mundo. No es extraño que cada cierto tiempo aparezcan autoridades americanas diciendo que los inversores en esta moneda corren el riesgo de perderlo todo.