Persuadir a gente que no conoces no debería empezar por hablar de ti NUNCA. Y tampoco por hacer una oferta genérica. Haz ofertas concretas para beneficios específicos.

– Déjame hablarte de (este producto), para que puedas (hacer esto) -> MAL
– Si tienes (este problema), te puedo ayudar (de esta forma) con (este producto) -> BIEN